La Mesa Directiva de la Liga Regional Riotercerense tomó la decisión de desestimar y no dar tratamiento en el Consejo Directivo de la Liga Regional Riotercerense a un informe presentado oportunamente por el árbitro Fernando Barioglio sobre supuestos insultos propinados por el dirigente Gustavo Cánepa, delegado de Náutico Rumipal y vicepresidente del ente rector del fútbol regional.
Todo sucedió al término del partido que disputaron por la tercera fecha en Corralito Agrario y Náutico Rumipal donde al término del juego y cuando el asistente Mansilla le quiso entregar la planilla a Cánepa, éste lo habría agredido verbalmente. Lógicamente, el árbitro Barioglio incluyó en el informe lo que había sucedido y el Tribunal de Disciplina como suele hacer en estos casos corrió vistas al Consejo Directivo para su tratamiento, pero el tema nunca se trató.
Es preciso aclarar que no es competencia del ente penalicio la sanción a los dirigentes pero sí a jugadores, entrenadores y clubes, por lo que lo que puede hacer son dos cosas: desestimar el hecho o girarlo para su tratamiento al Consejo Directivo. Optó por el segundo camino.
El tema es que pasó más de un mes y el CD nunca trató si le correspondía o no sanción a quien acompaña a Néstor Beltrame en la conducción de la Liga. De hecho, en casos similares anteriores, el Consejo fue muy ágil en el tratamiento y decidió inmediatamente la expulsión de los delegados, como ocurrió el año pasado con la representante de Náutico Fitz Simon.

Al ser consultado por Pasión Deportiva Radio, Pío explicó que fue la misma Mesa Directiva la que decidió no darle tratamiento al tema en el Consejo porque le pareció “algo menor” ya que no se habría tratado de un insulto sino de una calificación lo expresado por Cánepa a las autoridades arbitrales: “le dijo algo así como ustedes fueron un desastre, eso no es un insulto o un agravio”.
Lo realmente polémico es la subjetividad que impregna al tema: justo la Mesa Directiva desestima el tratamiento de un tema o le parece menor un dicho cuando se trata de uno de sus integrantes. Por palabras similares hay entrenadores o jugadores que han sido sancionados.
Al tratarse, ni más ni menos, que del vicepresidente de la Liga, el tema debió ser remitido al Consejo y de última que sea este cuerpo de delegados el que tome la decisión de desestimar, eso para no darle lugar las especulaciones que, en este tipo de situaciones, siempre se generan.
El tratamiento de los temas debe ser justo y parejo para todos y así evitar connotaciones como que “el tema fue cajoneado porque se trataba de la mano derecha de Beltrame” o “al ser integrante de la Mesa Directiva de la Liga tienen tratamientos preferenciales”, frases que llegaron a la producción de Pasión Deportiva en la investigación del tema.
La transparencia en este tipo de situaciones es vital para que no afecte la credibilidad de las instituciones.
